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Gatos siameses
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El origen de la raza la encontramos en Tailandia y debe su
nombre a Siam, antiguo nombre del país.
Era una raza un tanto exclusiva ya que no se permitía que saliera
del país. Fue gracias a los ingleses que esta raza de gatos se fue
extendiendo por el mundo.
Antiguamente, el gato siamés era mucho más corpulento que
el actual. Poco a poco se ha ido consiguiendo un gato más ágil
y gracias al efecto del gen albino, se ha ido concentrando los colores más
oscuros del pelaje hacia los extremos, como la cola, las patas y las orejas.
Físicamente, el siamés es un gato mediano, con largas patas
que hacen de él una silueta esbelta. Tiene la cola larga y delgada,
más estrecha hacia la punta.
Su cabeza también es alargada, así como sus orejas anchas
en la base y puntiagudas.
Tiene los ojos azules y brillantes ligeramente rasgados hacia la parte de
la nariz. Su pelaje es corto y suave.
El color de su cuerpo debe ser uniforme, aunque con los matices antes comentados
de las extremidades más oscuras. |
Un dato curioso es que cuando nacen, los gatitos son de color crema con la nariz
completamente rosa. Además, generalmente, en las camadas nacen cinco gatitos,
dos de ellos hembras y los otros tres machos.
Conforme tiene más edad, el color de su pelaje se oscurece. Existe
cuatro variedades del color de su pelo. Concretamente para las partes o
extremos coloreadas más oscuras , que se llaman points.
Así, se distinguen:
Chocolate points: cuerpo de color marfil y los points de color chocolate
con leche. Nariz y planta de los pies de color rosa.
Seal points: cuerpo de color crema y los points de color castaño
intenso. Nariz y planta de los pies de color negro.
Lilac points: cuerpo de color blanco con extremidades de color gris perla.
Blue points: cuerpo de color blanco azulado y points de color gris. Nariz
y planta de las patas de color teja. |
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